Acabados de cumplir 33 años, habrá que irse preparando para cuando llegue el definitivo retiro. Algo que pocos jugadores han sabido hacer.
Por si las moscas, Messi acaba de cerrar su inmobiliaria El Rincón de Rosario, único de sus negocios que tenía responsabilidad en España. Figuraba como administrador y dirigía su hermano Rodrigo. Fundada en 2008, en doce años sólo ha registrado pérdidas.
No es el único negocio ruinoso del crack. En 2016 probó suerte en la gastronomía con el Restaurant Bellavista Jardin del Norte, sito en la calle Enric Granados. Ya no funciona.
En 2017, su mujer Antonela, junto a la mujer de Luis Suárez, y el diseñador argentino Ricky Sarkany, fundaron a bombo y platillo la zapatería Sarkany-Barcelona, que dos años después, cerraba con pérdidas de 200.000 euros.
En fin, mientras el Barça pague, las aventuras empresariales de Lionel seguirán. Ahora está a punto de comprar un hotel de 4 estrellas en el valle de Arán. Será su cuarto hotel, después de los que tiene en sitges, Ibiza y Mallorca, aunque, no sé, malos tiempos soplan para el ramo hotelero.

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