Oliver desvío 300.000 euros de la Liga a una sociedad china que fundaron él y Laporta, la Core Sport, ambos como presidente y vicepresidente. Más o menos desviaba unos 100.000 euros al mes. Terminaron vendiendo el club a una empresa norteamericana por 3 euros, con la condición que se hicieran cargo del déficit del club, déficit que ha resultado mucho mayor del consensuado.
El Reus ha sido despedido de segunda división, sin cobrar sus jugadores ni los empleados, y pese a sus nuevos dueños, es muy posible que se vea condenado a desparecer. Y para mayor inri, Oliver reclama aún al club 800.000 euros por sus servicios prestados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario