La terrible fuerza del Barça ejerce como una gigantesca telaraña que captura todo club que se mueva en su territorio. ¿La prueba? En primera sólo los pericos resisten. En segunda, con sólo dos equipos catalanes, ambos se hayan en puestos de descenso. De seguir así, no habrá ninguno el año que viene, ya que es muy difícil subir.
Uno de los que más sufren, es el Reus Deportivo, un club veterano, fundado en 1909, que hace 4 años fue comprado por Joan Oliver, que fue director general en el F.C.B. en la junta de Laporta. Al principio fue fácil. Lo ascendió a segunda división por primera vez en el club, pero en estos momentos su situación es más que desesperada, creyendo que los problemas se iniciaron cuando Oliver compró un club chino, junto a Laporta, y ello ha originado graves problemas de liquidez, con una deuda de más de 5 millones de euros.
Los jugadores no cobran, tiene 4 fichajes que no pueden jugar por límite salarial, el campo es un patatal, e incluso falta sponsor para la camiseta.
Se habló mucho de Piterman, el ruso que arruinó a clubs como Alavés, Palamós o Santander, pero hay todavía muchos que de inversiones sabrán (o no), pero de llevar un club.....

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