Al Barcelona, más que crecerle los enanos, le aumentan las demandas y las querellas.
Mediapro y Roura, han presentado una querella contra su expresidente y el club, por presunto espionaje realizado durante 3 años en que Rosell ocupó la presidencia.
Los hechos, ocurridos por los años 2010-12, se refieren a que un empleado de Mediapro, titular de los derechos del futbol, informó al club azulgrana de todos los acuerdos que se adoptaban.
Descubierto y despedido, inmediatamente fue fichado para formar parte de la junta del club.
Vamos a creer que es cierto, pese a que el juicio está pendiente. Rosell ya ha admitido el espionaje, aunque se ha limitado a decir que no lo mandó, y él sólo leía los informes sin aprovecharse de nada.
Aunque, lo más extraño es ¿por qué Roura ha esperado 4 años para presentar la denuncia?

No hay comentarios:
Publicar un comentario